Adolescencia

Tercer septenio (14 a  20 años)

Importantes rasgos de la psicología del adolescente son un idealismo valioso y sano así como una vulnerable sensibilidad hacia sus propios sentimientos y experiencias. Estos aspectos necesitan protección. A partir de la pubertad muchos jóvenes disfrazan su condición interior: las chicas pueden volverse coquetas, atrevidas y desafiantes, los chicos suelen defenderse por medio de comportamientos introvertidos o por una aparente falta de interés en el mundo.

Muy especialmente por los sentimientos de este período, el joven necesita de una confianza explícita y de un guía. Con la adolescencia, el sentimiento se libera de las relaciones en que ha estado arropado hasta entonces y se hace oír en su alma, dominado por simpatías y antipatías que fácilmente lo pueden hundir en el sufrimiento, la desesperación y la depresión. Esto ha de ser contrarrestado ofreciéndole oportunidades de concentrarse con todo su ánimo en algo externo y objetivo. Por tanto en esta edad, las asignaturas artísticas no son un lujo sino una necesidad vital y evolutiva.

La adolescencia, tercera etapa evolutiva, es crucial para cultivar la capacidad de juicio racional.
En esta etapa el joven es capaz de utilizar su mente como instrumento objetivo.