Primera Infancia

PRIMERA INFANCIA (0 a 7 años)

La primera y más importante tarea del niño pequeño es configurar su cuerpo. A esto se dedica inconscientemente por su propio impulso, desde su primer día de vida y con la máxima intensidad posible.

El sistema neurosensorial no tiene que ver aún con el pensar sino que está completamente comprometido en la canalización de las fuerzas formativas para dirigirlas al aparato locomotor y a todos los órganos que están en proceso de maduración para llegar a su plena efectividad funcional.

Se conforman las facultades sensoriales, en el cerebro emergen vínculos neuronales cada vez más complejos y mediante el ejercicio constante se conquista poco a poco el dominio sobre la motricidad fina y gruesa al adquirir la libertad para moverse en el espacio y explorar su entorno.

Manifestaciones claras de haber llegado al final de esta primera etapa del desarrollo son la caída de los dientes, el cambio en las proporciones de la figura y del rostro y la  maduración sensomotriz, entre otras.

Los programas para la primera infancia se centran en proporcionar actividades prácticas y entornos que fomenten el desarrollo de cuerpos saludables, juegos creativos e imaginación. El énfasis está en desarrollar la expresión artística y las capacidades sociales de los niños y niñas en esta etapa de su desarrollo, fomentando modos de comprensión tanto creativos como analíticos.

Los programas para la primera infancia de Waldorf Árbol de Vida crean una atmósfera enriquecedora basada en el juego: maravilla, belleza, respeto y seguridad son centrales para que los niños comiencen su proceso de compromiso de por vida con el mundo.